Una operación ordenada se construye con revisiones periódicas, responsables definidos y documentación suficiente. Estos puntos sirven como guía general para fortalecer tu control interno.
Datos fiscales desactualizados
Antes de emitir, valida nombre o razón social, régimen fiscal, código postal y uso del CFDI. Los datos deben coincidir con la constancia fiscal del receptor.
Método y forma de pago incorrectos
Distingue entre operaciones pagadas al momento y operaciones a crédito. Una selección incorrecta puede generar aclaraciones y afectar controles internos.
Conceptos poco claros
La descripción debe permitir identificar el bien o servicio. Evita textos demasiado genéricos que no expliquen la operación realizada.
No revisar CFDI recibidos
También es importante validar facturas de proveedores: datos, importes, impuestos, relación con la operación y estatus del comprobante.
Cancelar sin documentar
Cuando sea necesario cancelar o sustituir un CFDI, conserva la explicación, autorización interna y relación entre los comprobantes involucrados.
